Contra el monocultivo de la mente
Pensa-miento 3: Hace ya muchos años, Hector Mondragón, colombiano, explicó en una charla esas cosas complicadas de la economía de los libres tratados. Colombia se abría a los mercados para llenar barato sus silos de trigo estadounidense. Casi, de tan barato que les salió, que el pan se podía regalar, aunque muchas familias no alcanzaban ni para eso. Su oficio estaba en crisis: fueron, hasta entonces, cultivadores de trigo.
Pensa-miento 4: Pensando en panaderos, me cuentan de uno en la costa catalana. A las cuatro de la mañana llega, elabora la masa, amasa la masa y en el horno de leña la hace pan. Unas horas más tarde recibe una cola de personas que ordenadas guardaban su turno ya hacía un buen rato. En apenas una hora tiene el pan todo vendido. Y un día casi completo para él. Que compre más harina, que elabore más masa, que amase más masa y que la haga crecer, engordar… que engendre más pan –le dicen. Y Josep que piensa mucho, piensa siempre bajito.






