TRANSGÉNICOS, VEINTE AÑOS DESPUÉS

A propósito del 17 de abril, día de la lucha campesina. Gustavo Duch. Periódico DIAGONAL

La biotecnología transgénica durante estas dos últimas décadas se ha recreado explicando las virtudes de sus invenciones. Una tecnología que sólo ha alimentado debates pues su aplicación sólo ha generado hambre. La cifra actual de personas desnutridas nunca ha sido tan hiriente.

Y aunque seguiremos escuchando nuevas propuestas salvadoras transgénicas,  a las que deberemos responder, serán sólo pataletas. No hay mucho más que discutir, seamos claros: por un lado, la sociedad tiene una postura clara y rotunda, NO a los transgénicos; y por el otro, tantas millonadas  puestas en esta ciencia apenas ha traído más que dos o tres aplicaciones. Decían que salvarían al mundo e inventaron negocios para vender venenos ponzoñosos. Un resultado-científicamente hablando- más que pobre, ridículo.

Los cultivos transgénicos han fracasado:

  • La transgenia comparte con la bomba atómica el mérito de ser la tecnología que más gente ha conseguido tener en contra, y el número no deja de crecer. La sociedad civil en general y en particular las organizaciones campesinas, ecologistas y de consumo, y también organizaciones a favor de los derechos humanos, claro, rechazan abiertamente las semillas de Monsanto y compañía.
  • Los abusos cometidos por las empresas de biotecnología en todo el mundo confabulando con las autoridades administrativas han quedado desvelados, con pruebas evidentes y sin dudas razonables. Son casos que ya se estudian en escuelas de negocios.
  • En Europa, semana sí, semana no, un país rechaza los transgénicos, un territorio se declara libre de transgénicos, se alargan las moratorias de prohibición de estos cultivos y se ganan juicios y denuncias sobre sus inconvenientes. La empresa con patatas transgénicas incomestibles se ha retirado –asustada y fracasada- del mercado europeo.
  • En la India el lema ¡Monsanto, fuera de la India! es un movimiento y el movimiento en Haití rechazó tras el terremoto las semillas que Monsanto regalaba.
  • La naturaleza también ofrece resistencia, y los cultivos transgénicos sufren resistencias, como el amaranto, cereal de los diositos mayas. ¡Divinas resistencias! Y la ciencia independiente explica las propiedades transgénicas: pocos milagros y muchos tormentos para la salud del Planeta.
  • Hasta las mariposas y abejas saben que la pérdida de biodiversidad y la degradación del suelo tiene que ver con el modelo agrícola que empujan los transgénicos, sus semillas patentadas y sus agroquímicos esparcidos. Informadas vuelan lejos de los cultivos transgénicos, bien lejos.
  • ¿Diseñan en los laboratorios cultivos que no dependan del petróleo? Eso sería pensar hacia delante, pero la ciencia transgénica piensa con los ojos tapados. Mientras tanto y desde siempre el saber campesino sabe cultivar sin avionetas y sin fertilizantes sintéticos.
  • Decían que darían de comer a varios planetas y muchos universos, pero algo salió mal. Ni arroz vitamínico, ni tomates gigantescos, ni lechugas sin regar…ningún transgénico ha sido pensado para comida de personas. Sus únicos inventos, la soja, colza y maíz, que se monocultivan son materia prima para engordar la ganadería industrial (y ahora industria automovilística) de países ricos y obesos. Un descuido científico que aclara y sentencia.

Un fracaso del que ya casi no habrá que hablar. La plaga transgénica, sus inversiones, sus tejemanejes y sus emporios que se comerían el mundo, dos décadas después cubren tan solo un 3% de la tierra agrícola mundial, recluidos en cuatro o cinco países.

Un 97% de la tierra agrícola del mundo continúa estando libre de transgénicos.

Sentimos notificarlo, transgénicamente no hay nada que hacer.

6 comentarios en “TRANSGÉNICOS, VEINTE AÑOS DESPUÉS

  1. Pingback: Transgénicos, veinte años después

  2. Divide a la población mundial entre la cantidad de metros cuadrados del estado de Texas (EE. UU.). Luego multiplica por un promedio de cinco miembros por familia. Te asombrará darte cuenta de que el planeta no está sobrepoblado, y que solo el estado de Texas podría ser un territorio dormitorio y el resto del planeta un sitio de cultivo y diversión. Nota: el área resultante es aproximadamente la que ocupa una vivienda y patio en una colonia de clase media de un país latinoamericano.

  3. Aunque no puedo sino estar de acuerdo en los problemas que ha acarreado el mal uso de los transgénicos (pues es un hecho), no es cierto que sea “Una tecnología que sólo ha alimentado debates pues su aplicación sólo ha generado hambre”. La insulina que se utiliza para ser administrada a enfermos de diabetes se produce gracias a este tipo de tecnología. Es un ejemplo de los muchos que hay, lo elijo por ser próximo a la gente y por ser algo pensado para la salud humana, y que está funcionando muy bien. No sólo ha generado hambre. Decir que el resultado científico es “ridículo” me parece una falta de respeto a la comunidad científica y a todo el conjunto de investigadores que ha trabajado y aún trabaja en la ingeniería genética, cuyos avances científicos son muy notables. Atacar a la ciencia con motivo del mal uso de la tecnología que ha desarrollado es un error.

  4. SIento ser rotundo, pero no tienes ni pajolera idea de transgénicos:
    -¿Un debate que no ha generado más que hambre? En el primer párrafo usas una falacia por asociación, intentas ligar las cifras de hambruna al desarrollo de los transgénicos. Que yo sepa no hay ningún estudio que lo avale.
    -La sociedad está mayoritariamente en contra porque se le ha comido la cabeza. Alguien que no sabe ni lo que es un gen no tiene criterio para opinar sobre una tecnología que no puede comprender. Lo de las dos o tres aplicaciones, no se de dónde te lo has sacado, pero solo en plantas comercializadas ya debe haber bastantes más, y si contamos proyectos en desarrollo la cifra es bastante más alta.
    -Como ya te dicen en el segundo comentario, los transgénicos se aplican a mucho más que a la mejora vegetal, y el hecho de declarar un área libre de transgénicos solo da muestra de la ignorancia del gran público. O prohíbes los detergentes, los medicamentos, los vaqueros desgastados y la mitad de productos del supermercado o seguirás teniendo transgénicos. Y dudo que la gente quiera renunciar a eso.
    -Veo muchas afirmaciones rotundas (incluso un “científicamente hablando”), pero ni una sola referencia bibliográfica, ¿te importaría poner algún artículo científico contrastado que apoye algo de lo que dices? No creo que te resulte fácil.
    -Lo de las resistencias es un problema asociado al sistema de cultivo extensivo en general, no propio de los transgénicos, y seguirá pasando, sean transgénicos o no.
    -Con lo de las mariposas supongo que te refieres a las mariposas monarca (como no pones referencias me lo tengo que imaginar). SI te referías a eso, ya se demostró sobradamente que el estudio estaba mal hecho, que esas mariposas ni comen polen de maíz, ni coinciden con su floración, además de muchas otras “cagadas” que invalidaban el estudio. En cuanto a la pérdida de biodiversidad y contaminación de suelos, más de lo mismo, revisa tus fuentes, porque a simple vista me parece que contaminará menos un maíz Bt que solo afecta al insecto que se lo come que rociar con avioneta insecticidas inespecíficos, que es lo que se lleva haciendo toda la vida.
    -El hecho de que no haya actualmente transgénicos para alimentación humana es por culpa de que se le haya metido el miedo a la gente, no porque no haya proyectos en desarrollo. Si hay que darle transgénicos a los cerdos es porque nosotros no queremos comerlos, no porque no sean buenos.

    Para concluir tomo prestado tu título, 20 años de transgénicos, y ni una sola alerta alimentaria (al contrario que los productos ecológicos, que son un tercio de las alertas en Europa, siendo menos del 10% de los alimentos). 20 años, y reducciones sustanciales de las emisiones de CO2 en las tierras de cultivo donde se ha aplicado.

    Ah, y una cosa más, el hecho de que la sociedad apoye algo no significa que sea cierto. Hubo un tiempo en que la sociedad defendía que la Tierra era plana, que la esclavitud estaba bien, y que el resto de razas eran inferiores. Por suerte hemos evolucionado en la forma de pensar, quiero creer que con esto pasará lo mismo.

  5. La ciencia está por encima del bien y el mal, pero al servicio del mercado y el capital. Los perroflautas antisistema no queremos vivir en la edad de piedra, pero queremos que no nos gobiernen seres humanos, que viven en palacetes, pero con su mente en las cavernas. Mientras nos roban, nos olvidamos que nos envenenan. Hasta hace 4 días, hemos convivido en comunidades para sobrevivir, y la sabiduría popular, se utilizaba para el bien común, creo que la comunidad científica, debe hacer lo mismo, en esta sofisticada aldea global, si queremos que siga existiendo. Si el glifosfato es inocuo, que se lo beba la directiva de Monsanto.

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