La economía del pan

El Periódico de Catalunya, 29 de abril de 2013. Gustavo Duch

pan

El viejo profesor sabía que era uno de sus últimos años de clase o quizás, con los recortes, el último. Como un karma repitió la clase que el primer día impartía al nuevo alumnado de primero de Ciencias Económicas.

─Chicas y chicos, van ustedes a escuchar y aprender muchos conceptos económicos, ratios y teorías entre estas cuatro paredes, pero ¿saben ustedes qué economía aprenderán? ¿Saben ustedes qué economía quieren defender o practicar? Porque como tres clases de pan que podemos llevarnos a la boca, existen tres clases de economías.

─Primero, una muy mala economía, indigesta y que más que dar de comer hace pasar hambre. Me refiero a aquellas actividades económicas que con los cereales que se cosecharán en algún rincón del mundo, no producen pan u otro alimento sino que simplemente los utilizan para especular con ellos en el llamado ‘mercado de futuros’, un terreno de juego, en Chicago o Nueva York, exclusivo para entidades financieras, banqueros y ‘brókers’. Se trata de una economía que cotiza con intangibles, que no tiene referencias reales, pero que, sin levadura, hace subir el precio del trigo –el pan- alocadamente, generando mucho daño a miles de personas que no podrán comprarlo. Con la misma receta, este tipo de economía, te hornea una crisis alimentaria, una burbuja inmobiliaria o agranda las deudas soberanas. Es la economía capitalista que sólo aspirar al lucro incesante sabiendo, pero sin importarle, que genera a su alrededor muchas y muy negativas repercusiones.

─La segunda es una economía neutra, como la de aquella franquicia de panadería replicada por muchos barrios de la ciudad que se limita, en un proceso industrial y automatizado, a recoger las masas de pan congeladas que en una caja de cartón reciben cada mañana. Las hornean con poca atención y procuran vender cuantas más mejor. De nuevo en esta economía el objetivo único es el lucro con cualquier tipo de actividad que se desarrolle. Algunas consideraciones  están presentes en todo el proceso (higiénicas, laborales, etc.) pero diría que básicamente se tienen en cuenta por la obligación de operar dentro de la legalidad. Es una economía que en la boca tiene sabor a nada, que en el vientre no sienta mal, pero que en una noche se ha reblandecido y ya se puede tirar.

─Por último nos queda la panadería artesanal autogestionada por una cooperativa de varias personas, que deciden democráticamente todas las cuestiones propias del proyecto, que no es hacer buen pan, sino que es hacer ‘del hacer buen pan’ una actividad  de transformación de la sociedad allí donde viven. Nada es imparcial. Se compra el trigo a las y los agricultores ecológicos más cercanos, pues estos en sus tareas agrícolas cuidan el medio ambiente, ofrecen un grano sano y custodian el paisaje; trabajan la harina manualmente para que sea más esponjosa y de mejor cocción pero también para ofrecer más puestos de trabajo o más medios de vida; hornean la masa con leña que ellas y ellos mismos recogen en los montes comunales, limpiado así el bosque y previniendo incendios; y truecan o venden su pan ecológico en restaurantes de la zona, en cooperativas de consumo y  en pequeñas tiendas de la comarca. Es decir, con un trabajo en el que disfrutan y ponen amor, impulsan un tejido local económico y social que hace del territorio y sus gentes un espacio vivo -como su pan- más sustentable y reproducible. Es una Economía Social y Solidaria que no sabe medir en kilos de pan.

─La primera economía ─explica el profesor─ debería de estar prohibida o erradicada, pero ni la clase política tiene valor ni la sociedad está suficientemente concienciada. La segunda, a día de hoy no sirve para nada, hay que abandonarla voluntariamente porque en este momento de crisis civilizatoria urge poner en práctica todas esas pequeñas economías cooperativas, reales, sabrosas, consistentes y artesanales, que reivindicando los viejos buenos valores de siempre (honestidad, solidaridad, alegría…) saben hacer del pan que nos llevamos a la boca un alimento transformador.

Atento a las propuestas que llegan de los movimientos sociales, el profesor lee en voz alta una definición más formal: «La Economía Social y Solidaria, frente a la lógica del capital, la mercantilización creciente de las esferas públicas y privadas  y la búsqueda de máximo beneficio, persigue construir relaciones de producción, distribución, consumo y financiación basadas en la justicia, la cooperación, la reciprocidad, y la ayuda mutua».

Una vez finalizada la clase, frente a una comida de catering servida en el comedor universitario, se rasca su canosa cabeza, refunfuñando de sí mismo. Tantos años de clases de economía y esa era la única trasgresión al sistema que se atrevía a hacer, disimular pensamientos alternativos con aburridas metáforas de panadero. Mediocre, como el pan industrial.

16 comentarios en “La economía del pan

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  4. Delicioso aunque amargo artículo.
    Quiero que sepas, Gustavo, que pareceremos pocos los “profesores” (profesores de una manera de pensar y entender la vida y el Mundo) pero es que nadie se ha puesto a contarlos..
    Vamos, que aunque lo parezca no estamos solos🙂

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  6. En muchas de las respuestas está lo que piensa la mayoría: “dame pan y llámame tonto” Hay una cuarta economía que es la del consumismo, se consume lo que sea y no nos importa nada, ni donde viene, ni a quién perjudica, tampoco miramos si son productos antiecológicos o producidos por personas en régimen de esclavitud.. En fin esa cuarta economía está unida a las dos primeras, pero está metida en nuestras cabezas. Dice un sabio indígena nägbe-panameño:si te roban tu alimentación-la de tu terruño- te roban el pensamiento. La economía está unida al pensamiento,a la vida diaria y a las costumbres y cultura. Hoy día estamos en la globalidad, es decir en una torre de Babel donde sólo cabe un pensamiento único y una lengua y una sola forma de vivir eliminando los particularismos y creando un MOLOC a quien adorar. El que quiera entender que entienda.

    • Tienes mas razon que un santo,hay que concienciar a la gente y eso…..eso si es dificil asi que creo que empezar por uno mismo y nuestros hijos a cambiar las cosas es lo primero,tambien tarea dificil ya que el no consumismo se aplica sin comprar a los crios tecnologias que sus compañeros van a tener y enseñarles una manera de vivir y consumir diferentes y eso compañero es ardua tarea…yo estoy en ello.Salud a todos!!!

  7. Yo seguiré haciendo pan de tercera clase….quizas algun dia habra más profesores y alumnos que no hagan cola en el restaurante de la universidad y se lleven su taper agroecológico…..queda mucho para eso pero yo seguiré amasando solidariamente con mi entorno y para toda la gente que habra la mente…. y la boca…

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  10. La economía “mala” se diferencia sólo de un timo piramidal cutre, en el tamaño y poder, con los “guardianes” de 1% trabajando intensamente, burbujas inmobiliarias, cereales subiendo a futuro, materias primas para los insaciables “emergentes”, millones de personas de los “emergentes” con acceso a crédito, multiplicando el dinero con sus deudas que algún día no podrán pagar. Tranquilos, sólo será una oportunidad de negocio al rescatar nuevos países, y apropiarse de sus recursos. Quién se va a preocupar por comer rico pan artesano.
    Cuando los “guardianes” del 1%, no puedan ocultar que detrás de las astronómicas cifras de la economía especulativa no hay nada, el trigo es trigo, y el trigo a futuro sólo números, en el mejor de los casos respaldado por indigestos billetes.
    La gran pirámide se desplomará, y comeremos sabrosos panes artesanos, lo malo y triste es que antes mucha gente sufrirá.

  11. Somos tan vagos.. !!! nos creemos desarrollados que haciendo estos comentarios de
    critica nos sentimos bien… es una lastima.. dos comentarios por tener en cuenta;..seguir amasando .. y empezar por educar a nuestra descendencia con principios ecológicos.. pienso que es responsabilidad moral nuestra es estar aqui…para que cuando no estemos dejar alguna huella, pero no rastros que perjudiquen a los que se quedan..sabemos muy bien la diferencia de los tres panes pero esperamos que los demás hagan el cambio y den el paso.. pero yo no.. yo no porque a mi no me afecta.. yo estoy bien.. yo no vote… yo .. yo…yo… ego, puro ego, siempre pensando en mi.. los demás no importa.. por eso estamos asi.. por no pensar en la demás gente.. tu pareja, tu hija, tu vecina, tu compatriota.. tu amigo extranjero, el continente contiguo.. al otro lado del mundo.. somos lo mismo.. somos iguales.. y si no nos vemos asi no es porque algún politico ni constitución alguna nos dice que somos gente diferente de China.. Estremadura, etc.. si nos diferenciamos es porque lo permitimos y porque queremos hacerlo asi.. la sociedad la creamos y formamos toda la humanidad del mundo mundial..y debemos ser conscientes de ello.. empezar el cambio desde uno mismo.. de nuestro interior para luego trasladarlo a nuestra pareja, nuestra descendencia, nuestro vecindario.. nuestro país y el mundo,,.. solo asi veremos el cambio.. no viviremos para verlo.. pero sabremos que no dejaremos rastro…

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