PRÓLOGO Secretos

En el colegio estudiamos la vida y la obra de grandes hombres: Shakespeare, Picasso, Rousseau, Einstein, Gandhi. Y así crecemos aprendiendo qué es un Literato, qué es un Artista, qué es un Sabio, qué es un Genio, qué es un Héroe. Una se siente excluida de esa Historia del Hombre y contraataca sumando otros nombres: Virginia Woolf, Frida Kahlo, Emma Goldman, Rosalind Franklin. Fíjense que en su caso no basta con el apellido, porque si leyéramos simplemente Woolf o Franklin imaginaríamos a un señor con barba y corbata. Este proceso es importante pero incompleto. Hemos cuestionado una exclusión pero no otras. Nos seguimos dejando por el camino a los nadies, que diría Galeano. A los cuerpos colonizados, racializados, empobrecidos, explotados, estigmatizados, masacrados, negados.

La prensa dedica sus titulares al Gobierno, a la Iglesia, al Capital, al Deporte Rey. Ahí también faltan muchas voces y miradas. Los medios, al igual que las escuelas, nos hablan de Crecimiento, de Democracia; nos narran grandes Guerras y grandes Revoluciones, pues son las que cambian el curso de la Historia. Eso nos dicen. Y entonces, una agradece que Gustavo Duch se interese más por los pequeños gestos que por las grandes gestas. Que nos nutra con los saberes de personas que viven, sueñan, resisten y construyen sin creerse sabias, ni geniales, ni heroicas.

Ilustración de Daniel Montero Galán

Ilustración de Daniel Montero Galán

En vez de disertar sobre el Desarrollo, escribe sobre ríos, montañas, volcanes. En vez de dar lecciones de Feminismo, lo contagia desde el momento en el que rompe con esa narración única, masculina, eurocéntrica, desarrollista, en la que somos educadas. Y con esos retales de sencillez y dignidad, teje un relato en el que nos reconocemos las nadies, los sin nombre, quienes intentamos caminar distinto, dando pasitos pequeños (a ratos silenciosos, a ratos estruendosos), sin esperar medallas, cheques, loas ni patentes. Un relato que no pretende iluminarnos pero que ayuda a que nuestros fueguitos no se apaguen.

June Fernández, coordinadora de la revista Pikara Magazine.